Trayecto: Lineal.
Longitud: 11 km
Dificultad: Media.
El sendero comienza al final de la calle Rafael Montesinos. Lo vemos a la derecha justo cuando comienza la carretera, hay un cartel indicativo.
Aproximadamente a 1,5 Krn, encontraremos un riachuelo que tendremos que cruzar. El rumor del agua nos acompañará durante un buen trecho. Desde la salida en Alájar hemos venido en sentido ascendente hasta la llegada al punto más alto entre las dos localidades, justo aquí aparece la carretera a nuestra izquierda, para no pasar por ella subiremos por unas escalerillas que veremos facilmente. Nos encontraremos un banco donde podremos hacer una pausa antes de comenzar el descenso.
Comenzamos el descenso por la escalinata detrás del banco. La pendiente se hace en este momento más acentuada, entre jaras, romero, tomillo y demás plantas que cubren toda la zona.
Cerca ya de nuestro destino encontraremos una especie de presa. Aquí encontraremos barbacoas, mesas y bancos de piedra donde podemos descansar.
A partir de este lugar seguiremos andando siempre acompañados del agua que discurre por nuestra derecha hasta la llegada a nuestro destino, Linares de la Sierra.
Es interesante recorrer sus calles empedradas y visitar la plaza de toros, la Iglesia y la fuente – lavadero en la plaza del pueblo.
Después de hacer una parada continuamos hacia Aracena (6km), nos situaremos a la salida en dirección a los merenderos del pueblo y antes de llegar allí tomaremos el desvío que sale por nuestra izquierda, cruzando un pequeño puente de piedra seguiremos por el camino que arranca justo en frente.
Aunque nos encontramos más subidas que en el tramo anterior, la dificultad no pasa de ser media. Llegando a las faldas del Cerro de la Molinilla podemos observar los antiguos cargaderos de la hoy abandonada mina de hierro. Dejándolos en nuestra margen izquierda llegaremos a la ribera que lleva su mismo nombre.
Una vez cruzado el arroyo, tomaremos la subida pedregosa que nos llevara directamente a Aracena.